domingo, 1 de febrero de 2009

¡NO!

cuando a las 10:30 de la mañana mi madre entra cual exhalación, sacandome de mi placido sueño [en el cual conducía un coche destartalado a 200 km por hora y era engullida por un pez cuya apariencia se asemejaba a una planta carnívora] y ha gritado "¡Elsa!¿has visto como nieva?", mi silencio y mi mirada llena de legañas han obviado la respuesta, pero, no se si será por que mi deseo de ser libre fuera de las cuatro paredes de mi casa o cualquier cubículo es tan intenso que no me preocupa nada más, o por que de verdad tengo la necesidad de no asemejarme tanto a un copo de nieve que parece que voy a desaparecer; no sé si alguna de estas razones será la causante de que mi interior haya gritado un intenso ¡NOOOOOOOOOOOO! y haya enterrado mi cabeza entre la almohada de nuevo.

Y es que, señoras y señores, aunque adoro el frío, lo amo con todas mis fuerzas, no puedo más.

Necesito mis pantalones cortos, mis chaquetas finas, mis patines, mis paseos por lugares ajenos a la ciudad con ese solecito que te calienta los huesos, mis escapadas  relajantes ...



Y, si, se que es Febrero todavía, pero...

¡Necesito primavera!


1 comentario:

  1. jo elsa, lo que te gusta enseñar...

    llueve a cántaros...bueno, así estreno mi paraguas!^^

    no puedo más!

    ResponderEliminar