Las intensas luces no dejan espacio a los medios tonos, las duras sombras impregnan nuestros rostros discapacitándolos de bondad, de sentimiento acogedor.
Son turbias las sensaciones, las sonrisas descoyuntadas inundan mi campo visual. Tal vez uno o dos sonidos llaman mi atención. Son tan imprecisos que no me dejan tiempo a reflexionar si son agradables o desagradables. Mañana esto será un mero recuerdo y paso comenzará a distonrionarse.
Ahora, prodría llamarse un presente feliz o.. agradable.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario