A las cinco de la mañana el peligro parece desvanecerse dando paso a una turbia tranquilidad. Si el proceso es contemplado conscientemente significa que deberiamos dejar de mirar ese punto de universo al que no le interesa si recibe nuestra atención o simplemente es un objeto más que decora nuestra casa. [ Ya hemos pagado por él] Deberíamos dejar de mirarlo y cerrar los ojos de una vez, que seguro que nuestro subconsciente tiene cosas más importantes que contarnos.
El problema de esta hora es que no puedes decir mañana será otro día, ahora ya es mañana y has de ser tu con toda tu fuerza de voluntad quien quiera cambiar el rumbo de las cosas, no esperar a las horas de un inerte reloj que jamás pidió tal responsabilidad sobre nuestras vidas lo haga por ti.
Dejaremos los adjetivos que no permiten descansar a nuestro alma dentro del diccionario por hoy, es decir, mañana. El mudo mundo de mis sueños me aguarda impaciente.